(En padecimientos músculo-esquelético)
Usted puede tener un dolor en cualquier parte del cuerpo, causándole molestias que puedan hacerle pensar en escenarios particularmente complejos o dramáticos. Nuestro primer impulso al sentir la recurrencia de una molestia es considerar que algo muy malo está ocurriéndonos. Como profesional de la medicina puedo -a manera de una tranquilización general- asegurarle que usualmente no es el caso.
Le hablaré, en este sentido por ejemplo, de la cadera y las diversas molestias que en ocasiones suelen tomar carácter crónico. La cadera es uno de los ejes músculo-esquelético que recibe mayor carga de trabajo; incluso de alguna manera, a travéz de las plantas de los pies y las rodillas puede transmitir alguna lesión o molestia hacia la columna, incluso hasta la cabeza.
En este sentido, es importante aclarar -en el tono que dá título a esta colaboración- que si usted tiene un dolor constantemente causándole molestias, no siempre el peor escenario es el más probable. Tratándose de la cadera, a veces puede ser solo un ganglio inflamado -que de fondo pueda o no significar algo relevante-. En todo caso, un procedimiento de diagnóstico puede llevarnos a encontrar la causa subyacente de la molestia. La exploración mediante ultrasonido entrega resultados satisfactorios para encontrar las causas del padecimiento y determinar el tratamiento adecuado. Aquí está la parte importante de tener la certeza de un diagnóstico, mediante éste podemos encontrar soluciones que no necesariamente pasan por cirugías o medicamentos -costosos o no-, algunas veces simplemente basta con sujetarse bolsas con agua caliente o fría para desinflamar la zona y con eso es suficiente.
Habrá casos que presenten alguna razóm más de fondo o que impliquen la participación en la lesión de algunos ligamentos, cápsulas articulares, cartílagos, tendones o músculos. En estos casos de la misma manera, un diagnóstico oportuno puede llevarnos a establecer un tratamiento directo para disminuir el tiempo de recuperación. Esto es importante, ya que si usted tarda en atenderese, pensando que la aplicación de una simple pomada pueda resolverle el problema de forma definitiva, lo más seguro es que esto no suceda ya que, como lo mencionamos, aún para encontrar una solución sencilla, es necesario un diagnóstico profesional que indique las causas justas de la dolencia y el estado general de la zona afectada. Los remedios de ocasión, le ofrecen una mejora limitada en tanto le duran los efectos del medicamento, sin embargo, la lesión persiste. La atención profesional le ayuda, entre otras cosas, a resolver de fondo la lesión e igualmente importante, evitar secuelas.
Ahora bien, recuerde que las alteraciones en articulaciones, muchas veces provienen desde las plantas de los pies y el no utilizar un calzado adecuado o caminar por sitios difíciles, pone a prueba las estructuras de ancla como el tobillo, rodilla, cadera y columna.
Es por ello que se recomienda especialmente comenzar el cuidado de nuestras estructuras base, poner atención a nuestros pequeños hábitos y costumbres que puedan tener algún impacto negativo en ellas. El cuerpo es una estructura compleja perfectamente alineada en principio, sin embargo, los impactos negativos en ella pueden terminar con un escenario de síntomas complejos, combinados o confusos. La tardanza en encontrar un diagnóstico adecuado a cualquier dolencia puede dar como resultado tratamientos más largos y costosos cuyas secuelas pueden ser irrecuperables.
Intentamos poner a su consideración nociones que le ayudarán a formarse un criterio que le permita obtenr una atención oportuna y por consiguiente la solución a sus problemas de dolor músculo-esquelético, que la mayor parte del tiempo pasan desapercibidos -manifestados muchas veces por molestias y dolores vagos-. En ocasiones sí se presenta un dolor de naturaleza «aparentemente» inexplicable. La presencia de un dolor «confuso» que implica la aplicación cada vez mayor de estudios -en número y costo-, cuando se pudo haber conseguido la abolición de la molestia de la manera más sencilla -incluso con procedimientos técnicos complejos-. De cualquier modo, la atención temprana de una lesión permite encontrar una solución de manera más rápida.
Probablemente el dolor se le manifieste a cierta hora del día y después desaparezca o quede solo una pequeña molestia poco localizada o viceversa: síntomas que aparecen luego de levantarse y persisten todo el día, aumentando conforme pasan las horas. En ocasiones, particularmente en la nuca, columna vertebral y cadera, ocurren durante la noche, al adoptar diferentes posturas al dormir dificultando su acomodo. Son señales de anormalidad y de que necesita ayuda médica especiaizada.
En fin, hemos titulado esta colaboración como «Al lado de la dificultad está la facilidad», porque queremos hacerle patente que a veces su molestia es debida a algo muy simple. Es probable que esté pensando que «no es nada» o bien al contrario puede estar quitándole el sueño. Este artículo desea que usted encuentre certidumbre y un camino claro para resolver su dolor o molestia, ya que un diagnóstico oportuno evita que nuestra mente se vaya a los extremos por desconocimiento de la circunstancia real por la que pasa. Un profesional puede orientarle en el cómo y porqué de su molestia.
