Tendinitis subacromial: se forma debido a la dinámica de uso del hombro. Es una de las articulaciones que sufre de más lesiones de carácter tendinoso. Adicional a la fuerza y estabilidad, requiere movilidad en cualquier dirección. Las complejas condiciones del hombro provocan que la afectación del manguito de los rotadores y específicamente, la tendinopatía del supraespinoso sean de los síndromes dolorosos más frecuentes en las personas.
El tendón supraespinoso -como ya hemos dicho- es especialmente susceptible a desarrollar lesiones dada su disposición anatómica: enclavado en el espacio formado por la cabeza humeral y la bóveda formada por el suelo del acromión y el ligamento coraco-acromial. Este conjunto forma una zona llamada «espacio subacromial»
Cuando se presenta una alteración en la biomecánica articular del hombro, llámese alteración postural, traumatismos, sobre-uso, calcificación o el correcto equilibro mucular en el hombro puede provocar que se altere el mencionado espacio subaacromial, con lo que se genere fricción o fisura generando la tendinitis subacromial
Cuando la tendinitis afecta estructuras contiguas, como la bursa subacromial, se genera un escenario doloroso que se denomina síndrome subacromial
¿Qué factores influyen en la aparición de la tendinitis subacromial?
Debido a las condiciones anatómicas y orgánicas de la zona del hombro, no existe una causa concreta para determinar la aparición de la tendinitis de hombro. Deberán analizarse múltiples factores para la ejecución de un diagnóstico.
Factores biomecánicos y posturales:
Es necesario el análisis biomécanico de los componentes de la articulación para deteminar las modificaciones en el espacio subacromial que detonan la aparición de la lesión
Edad, artrosis y degeneración articular previa:
El envejecimiento, la deshidratación y la pérdida de flexibilidad de los tejidos, así como los micro-traumatismos hacen que aumente la predisposición a sufrir de lesiones en el tejido supraespinoso.
Factores genéticos o hereditarios:
En algunos casos la formación misma de la tuberosidad acromial puede favorecer el roce con el tendón del músculo supraespinoso
Factores metabólicos:
La acumulación de toxinas y el deficiente riego sanguíneo favorecen la inflamación de los tejidos en la articulación. La alimentación deficiente y el estrés continuos pueden ser detonantes para la aparición de la tendinitis subacromial.
Otras alteraciones fuera del foco de la lesión:
El conjunto articular del hombro se vé afectado por la partes funcionales adyacentes, propiciando que aparezca la lesión. Debe prestarse atención especial a la columna vertebral cervical y dorsal.
Los sínomas más característicos de la tendinitis subacromial
El dolor en la tendinopatía del supraespinoso aparece en la articulación del hombro como dolor sordo y difuso en la cara anterior y lateral del hombro, dolor que se agudiza al elevar el hombro
En ocasiones sule aparecer como dolor irradiado por la cara lateral del brazo hasta el codo. Es también frecuente el dolor y las molestias en la musculatura del cuello y columna cervical ubicados del lado afectado.
La aparición del dolor en tendinopatía del supraespinoso es relacionado al efectuar un trabajo recurrente con el brazo elevado y los componentes de rotación del mismo.

