Lesiones en codo
Lesiones en codo: ¿Sabes que la neuropatía compresiva puede ser la causa de tu dolor en el brazo? No todas las molestias en el brazo son de origen muscular. La información oportuna te ahorrará dolor y -no lo dudes- dinero.
Las alteraciones en los músculos y tendones del brazo son infrecuentes; sin embargo, son más frecuentes las afecciones de los nervios de la extremidad superior en zonas por donde transcurren estos, produciendo neuropatía compresiva; incluso es posible que haya tenido una lesión traumática, o viral, afectando a la misma estructura o a otras más como podrían ser: hueso, nervios, tendones, músculos, etc.
A ese nivel hay tres nervios que muy frecuentemente se dañan: mediano, radial y cubital. El hecho de que se encuentren tan cercanos topográficamente al hueso y a las arterias, son factores predisponentes para que exista un dolor por compresión de los nervios. En tales casos, la ecografía complementa las pruebas de electrodiagnóstico y la valoración clínica en general que nos permiten establecer con claridad lesiónes en codo.
Este tipo de técnica ecográfica proporciona al cirujano ortopedista una importante información respecto a la exploración y reconstrucción de la zona; ya sea por vía quirúrgica o por vía de re-habilitación.
Insistiremos siempre que ante una circunstancia como la descrita no basta una pastilla para el dolor, la más sencilla ni la más potente. Tampoco ninguna pomada, por más que se anuncie como la maravilla del mundo, creer en soluciones «ligeras» para esta forma de traumatismo es una forma de autoengaño. Recuerde que si usted hace esto el problema no se solucionará, retrasará el tiempo de recuperación, le costará su salud y repercutirá -inevitablemente- en su bolsillo.
Así que se lo diré en cada una de estas secciones de musculo esquelético: no use pastillitas, no use pomaditas, ni se conforme con una “sobadita” o con algún otro procedimiento, que no sea de una instrucción científica y fundamentada como la que puede proporcionarle un médico especialista.
Movimientos característicos del codo
Dado que el codo comprende un amplio arco de movimientos o es -digamos- una bisagra de rotación, que nos permite hacer gran cantidad de giros, está predispuesto a que existan lesiones agudas o cambios degenerativos por el exceso de uso, aunque la estructura aparentemente es pequeña. Curiosamente tiene afecciones por la cara anterior, por la interna, por la externa, por la cara posterior, además de trastornos de los huesos y de la propia articulación, incluso es posible la presencia de tumores.
Esta complejidad torna complicada su exploración, dado que está conformado por tres articulaciones: la primera es radio-condílea, radio-cubital proximal -la segunda- y la última es la cúbito-troclear. Estas comparten una cavidad común, y están estabilizadas por varias estructuras de tejidos blandos, que incluyen ligamentos colaterales, laterales y medial. Además, de la parte anterior de la cápsula articular. ¿Suena complicado, no? Pues lo es.
Es por eso que la habilidad laboral, que es multifacética, así como la deportiva, nos lleva a realizar movimientos -altamente compicados- que resultan poco notorios y ampliamente necesarios. Yo le preguntaría a usted: qué haría un tenista si no utilizara el codo o la muñeca y qué haría un golfista si no usa el codo con el hombro y la mano, o qué haría un maquinista u operador de un autobús cuando está utilizando frecuentemente hombro y mano; el centro de todos estos movimientos (aparentemente demasiado caprichosos), se encuentra en esta articulación; que en apariencia es “invisible”. Podría parecernos incluso poco necesaria, y sin embargo, en este mundo resulta tan incomprensible el hecho de que yo no noto mi dedo, ni mi codo o mi hombro, hasta que lo tengo dañado o inhabilitado. Las lesiones en codo no son infrecuentes, aunque muchas veces las dejamos evolucionar.
Es por eso que nosotros nos hemos comprometido a obtener el conocimiento calificado, así como las herramientas y el equipo más sofisticado para poder llegar al diagnóstico correcto, en áreas estructurales tan complicadas como el codo, por ejemplo, a su alivio temprano y adicionalmente con menor costo. Recuerde que, entre más tarde en iniciar el proceso de recuperación, le dolerá más el codo y -sin duda- el bolsillo.
