Enfermedades de la mama. Cuestión de supervivencia

El cáncer de mama tiene la mayor incidencia a nivel mundial sobre las mujeres, sean de paises desarrollados o subdesarrollados.

Se han detectado una serie de factores que contribuyen al riesgo de padecerlo. Entre estos factores de riesgo destacan: tabaquismo, dieta rica en grasas animales y ácidos grasos trans, así como niveles elevados de estrógeno en la sangre. Estos elementos se adicionan a las causas exógenas tales como obesidad, consumo de alcohol mayor a 15 ml. al día, consumo continuado de hormonas durante más de 5 años (como anticonceptivos orales) y tratamientos de sustitución hormonal, exposición prolongada a estrógenos endógenos (que se relacionan con el inicio temprano de la menstruación), haber tenido el primer parto a edad madura, no haber tenido hijos o la aparición tardía de la menopausia.

El INEGI (instituto nacional de geografía, estadística e informática) ha hecho notar que, hasta antes de los 64 años, se presenta un aumento en la incidencia de los casos de tumores malignos conforme avanza la edad. El grupo de 60 a 64 años es el que concentra mayor numero de caso nuevos ( 68 por cada 100 mil mujeres). Según este mismo instituto, el alza se manifiesta a partir de los 45 años. Los estados con mayor número de casos reportados fueron: Campeche, colima, aguascalientes y veracruz. Por otro lado, los estados que reportaron menor incidencia de casos fueron: Guerrero, nayarit y edo. de méxico.
autoexploracion de mama. Imagen 4D autoexploracion de mama. Imagen 4D

En algún momento de su vida, las mujeres experimentan cambios en los senos. Los niveles hormonales, la edad o el consumo de ciertos medicamentos pueden ser causa de la formación de bultos, masas y secreciones (estos son líquidos o fluidos que no son leche materna). Es importante hacer incapié en la importancia que posee para una mujer consultar con un médico en caso de percatarse de la presencia de un bulto, dolor, secreción o irritación en la piel, en uno o en ambos senos. Usualmente los problemas graves como aquellos que no lo son, poseen sintomas similares.

Entendemos que una enfermedad mamaria benigna no es cáncer y no es potencialmente mortal. Como ejemplos de enfermedades mamarias benignas encontramos los quistes y los lipomas. Sin embargo, esta demostrado que la presencia de ciertas enfermedades mamarias benignas aumentan el riesgo en las mujeres de padeceer, en un futuro, de cáncer de mama.

Esta glándula es el centro de manifestación para múltiples lesiones (algunas de ellas desconocidas para el público en general) y las enumeraremos a continuación de una manera somera pero que intenta dibujar un panorama general y comprensivo del conjunto de afecciones que suelen manifestarse:

  • 1. Infecciones
  • 2. Traumatismos
  • 3. Latrogenia o alteraciones por disminución o aumento de volumen de tipo quirúrgico
  • 4. Latrogenia por personas que no son médicos o que no tengan la especialidad en enfermedades de mama, pero principalmente que no son cirujanos plásticos certificados.
  • 5. Alteraciones de la forma y el tamaño (entre ellas una mayor que la otra, modificaciones en la forma del pezón, que puede confundir al médico pensando que la paciente inicia con un proceso de cáncer, el cual puede ser una variante anatómica o una alteración genética o familiar).
  • 6. Mamas supernumerarias ( es decir, que encontramos pequeños pezones en sitios donde no corresponde su topografía normal, incluso los hemos encontrados en sitios alejados o muy alejados.
  • 7. Laceraciones o infiltración de sustancias extrañas en la glándula, con la intención de modificar la forma y el tamaño original.
  • 8. Cambios de importancia en la vasculatura axilar y glandular que repercute en várices de la misma y que es motivo de molestia, dolor o inquietud de contraer alguna enfermedad de un origen distinto.
  • 9. Excreción de fluidos de forma y naturaleza distinta, que puede ser el punto detonador para la búsqueda de alguna enfermedad grave que se origina en los conductos mamarios.
  • 10. Lesiones traumáticas accidentales, deportivas o agresión intencionada.
  • 11. Ruptura de prótesis o implantes, asociado con otras patologías.
  • 12. Presencia de ganglios anormales o neurinomas.
  • 13. Modificaciones en la forma y el tamaño de manera anticipada, sobre todo en las pacientes femeninas pre-puber.
  • 14. Presencia de nodulaciones múltiples retropezonianas, ya sea en el hombre o la mujer por nódulos graso o tumoraciones benignas y malignas.
  • 15. Excreción purulenta o fluido por elevaciones y alteraciones hormonales, predominantemente por la prolactina, que tienen un origen a nivel de la hipófisis, una glándula que se encuentra en la base del cráneo, llamada silla turca.
  • 16. Necrosis del tejido por infecciones poco comunes, el cual invade al tejido glandular, lobulillos, vasculatura, estructuras neuronales y lobulillares.
  • 17. Patología benigna y maligna en los niños de diferente sexo, así como en los pre-púber, adolescentes y jóvenes mayores.
  • 18. Mama con masas de tipo graso.
  • 19. Glándulas con nódulos benignos común en mujer y en el hombre.
  • 20. CÁNCER DE MAMA EN SUS DIFERENTES ESTADÍOS, DE ACUERDO A LA CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL CONOCIDA COMO BI-RADS y además masas que pueden ser fácilmente confundidas con cáncer o viceversa.

No obstante el escenario adverso que se presenta frecuentemente al diagnóstico de los padeciminetos relacionados con la mama, existen diverso tratamientos que han demostrado efectividad para hacerle frente, es importante destacar la prevención de factores de riesgo relacionados con hábitos y estilos de vida, así como el conocimiento de las características y naturaleza de la enfermedad, además de la sensibilización por medio de la autoexploración y adicionalmente el cribado. La conciencia del problema, la auto-observación y un diagnóstico oportuno y adecuado, hacen la diferencia para la sobrevivencia.

autoexamen de mama

En México contamos con la Norma Oficial Mexicana (NOM-041-SSA-2011) para la Prevención, Diagnóstico, Tratamiento, Control y Vigilancia Epidemiológica del Cáncer de Mama, esta norma contempla tres medidas de detección: autoexploración, exámen clínico de mamas y mastografía.

La primera (autoexploración) pretende que las mujeres la realicen a partir de los 20 años. El exámen clínico se recomienda a partir de los 25 años. La mastografía es un recurso de diagnóstico que se recomienda de los 40 a los 69, con una periodicidad de dos años. En las mujeres mayores de 70 años, la mastografía se efectúa bajo indicación médica frente antecedentes heredofamiliares. Este estudio no es recomendado en mujeres menores de 40 años, pero puede realizarse ante la presencia de indicios de alteración de los senos en el exámen clínico de mamas.

En nuestro trabajo cotidiano de diagnóstico encontramos con frecuencia diversos casos de anomalías en el desarrollo y presentación de las mamas en mujeres de todo el rango de edades. Sin excepción alguna es necesaria la revisión acuciosa de la mama para encontrar cualquier traza de anormalidad que nos permita emitir un diagnóstico correcto que permita, en cualquier circunstancia, al médico tratante ofrecer una respuesta pronta y eficaz.

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